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Una investigación con participación española desvela el cerebro del ampelosaurio

DOMINGO, 23 DE SEPTIEMBRE DE 2018  
Una investigación con participación española desvela el cerebro del ampelosaurio
01-FEBRERO-2013
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Los restos del ampelosaurio hallado en 2007 en el yacimiento de Lo Hueco (Cuenca), han permitido la reconstrucción en 3D del cerebro del animal, que sólo alcanzaba los ocho centímetros de largo, según recoge una investigación en la que ha participado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

El trabajo, publicado en el último número de la revista PLOS ONE, se ha llevado a cabo gracias a los restos fosilizados de su cráneo, de unos 70 millones de años de antigüedad (Cretácico superior). Hasta ahora, sólo se conoce una especie de este género, Ampelosaurus atacis, que fue descubierta en Francia. No obstante, las diferencias entre el fósil español y el francés no excluyen la posibilidad de que pudiera tratarse de dos especies diferentes.

El investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales del CSIC Fabien Knoll, que ha dirigido la investigación, considera que “serían necesarios más restos para garantizar que se trate de una nueva especie”. Por ello, el equipo ha clasificado al ejemplar como Ampelosaurus sp., lo que deja abierta su identificación a nivel especifico.

La investigación ha contado con la colaboración de investigadores de la Universidad de Ohio (EE.UU), la Universidad Autónoma de Madrid y la Universidad Nacional de Educación a Distancia.

Cerebro poco evolucionado

“Este saurio podría haber llegado a medir hasta 15 metros de largo, sin embargo, su cerebro no ocupaba más de ocho centímetros”. Para el investigador del CSIC, “el aumento del tamaño del cerebro no ha sido favorecido durante la evolución de los saurópodos”.

Otra de las características halladas en la reconstrucción cerebral del saurio conquense es el pequeño tamaño de su oído interno. Según Knoll, “esto podría indicar que el ampelosaurio no estaría adaptado a mover rápidamente ni los ojos, ni la cabeza, ni el cuello”.

En enero de 2012, Knoll lideró la investigación para recrear el cerebro de otro saurópodo, Spinophorosaurus nigeriensis. La simulación en 3D de su cerebro reveló que dicho ejemplar, al contrario de lo que ha evidenciado el estudio de la caja craneana de ampelosaurio, presentaba un oído interno muy desarrollado. Para el investigador del CSIC, “resulta un misterio que haya tanta diversidad en el desarrollo del oído interno dentro de un grupo tan homogéneo de dinosaurios, por lo que es  necesario seguir trabajando en este tema”.

 
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