CURIOSIDADES

¿Por qué el cielo es azul?

DOMINGO, 18 DE FEBRERO DE 2018  
¿Por qué el cielo es azul?
16-ABRIL-2013
0
 COMENTARIOS  
  

Como homenaje a mi primer libro (¿Por qué el cielo es azul?, Madrid, Páginas de Espuma, 2003, 2011), lanzamos la pregunta que sirvió de arranque a mi aventura en el mundo del libro.

De noche o en el espacio el cielo se ve negro, así que es fácil que el color azul tenga que ver con las dos cosas que perdemos en esas situaciones: la luz del sol y la atmósfera.
 
Por otra parte, seguro que habéis visto brillar motas de polvo en un rayo de luz dentro de una habitación en penumbra: esto es porque la mota de polvo dispersa la luz que choca con ella, la luz blanca. Si redujéramos el tamaño de los centros dispersores (la mota, en este caso), los distintos colores de los que está compuesta la luz blanca (rojo, naranja…violeta) se dispersarían de forma diferente. Los colores de frecuencia más alta (azul y violeta) se dispersan mucho más que los de frecuencia más baja (rojo y naranja).
 
En la atmósfera, las moléculas del aire actúan como centros dispersores y son suficiente pequeñas para producir esa dispersión selectiva. Según esto deberíamos ver el cielo violeta, pero como la componente violeta de la luz del sol no es muy intensa y nuestros ojos tampoco son muy eficientes viendo ese color, resulta que percibimos el cielo azul, para el que hay más intensidad dispersada y vemos mejor.
 
Por último hay que decir que cuando la luz del sol recorre mucho camino en la atmósfera hasta llegar a nuestros ojos (en el atardecer o amanecer) la componente azul se va dispersando más y más, de forma que la luz que nos llegaba directa del Sol al mediodía con tono amarillo, al perder el azul en mayor cantidad, la vamos a ver roja.
 
Hagamos el experimento.
 
Coge un recipiente transparente y llénalo de agua.
Añade algunas gotas de leche. Esas partículas actuarán como centros dispersores de luz.
Apaga la luz de la habitación e ilumina la jarra con una linterna. Verás que la jarra parece azulada. Si no es así, añade algunas gotas más, pero no demasiadas, no se trata de que el agua quede blanquecina.
Ahora pon una hoja de papel a la salida de la luz o mira la luz de la linterna a través de la jarra y la verás rojiza. Acabas de fabricar tu propia puesta de sol.
 
Nota.- Para los que sepáis algo de polarización de la luz tengo que deciros que la luz dispersada está linealmente polarizada en cierto grado, como podéis ver si usáis gafas de sol polarizadas y, mirando a distintas partes del cielo, giráis la cabeza o las gafas. Tendréis máxima polarización en la perpendicular a la dirección de la luz incidente, esto es: mirar al cielo dejando el Sol a tu izquierda o derecha.
 
Javier Fernández Panadero. Licenciado en Ciencias Físicas y DEA en Telecomunicaciones, trabaja como profesor de Tecnología en Educación Secundaria. Desde su primer libro, ¿Por qué el cielo es azul?, colabora en radio, televisión, prensa, imparte charlas sobre divulgación y realiza espectáculos de ciencia para niños y público en general. Después de ¿Por qué la nieve es blanca? y El mundo de Max publica ¿Cómo le explico esto a un extraterrestre?. Su libro más reciente es Experimentos para entender el mundo. Las cinco obras forman parte de la serie LA CIENCIA PARA TODOS, editada al completo por Páginas de Espuma.
 
 
Facebook  Twitter  MySpace  LinkedIn  Meneame  del.icio.us  Google Bookmarks  RSS  Digg  email
© Novus Innovación Digital, S.L.
Innovaspain.com -@innovaspain- es el portal líder dedicado a la innovación española... [+]