INNOVACIÓN AL DÍA

Industria agroalimentaria: la revolución de mano del reto

JUEVES, 22 DE FEBRERO DE 2018  
Industria agroalimentaria: la revolución de mano del reto
27-FEBRERO-2015
0
 COMENTARIOS  
  
Juan F. Calero
@juanfcalero

 

Ayer se celebró una nueva edición de El brunch de Innovaspain. Con el apoyo de PONS Patentes y Marcas, y tomando como base el estudio Food Revolution elaborado por la consultora Lantern, diferentes representantes de la industria agroalimentaria expusieron cómo los nuevos modelos de negocio están en buena parte impulsados por los cambios en los hábitos de un consumidor más exigente y más concienciado; y también por un desarrollo tecnológico que no debe perder de vista que, mientras la población mundial no cesa de crecer, los recursos son limitados.

El encuentro promovió una primera reflexión en su arranque. En un sector muy particular, pero lleno de nuevas ideas, ¿cómo preservar la exclusividad?. Según Patricia Ramos, directora del área de patentes de PONS, “en España no hay una filosofía de protección de la innovación; no solemos estar entre los 20 primeros del ranking en cuanto a solicitud de patentes. Es una pena porque es una cifra que sirve también para que externamente midan el ‘grado’ tecnológico de un país”. En Japón o Estados Unidos la gran parte de las patentes son generadas por la empresa privada mientras que en España un 25% proceden de la Universidad o centros públicos. “Esto no es ni bueno ni malo, ha apuntado Ramos, pero retrasa su llegada a la sociedad, su acceso al mercado. Tiene que haber una mayor y mejor transferencia tecnológica. Esa I+D ha de llegar antes a las empresas”. En lo que respecta a la industria de la alimentación, en PONS han detectado que es uno de los sectores que se está moviendo mejor en este sentido. “Hablamos de un sinfín de cosas que proteger legalmente: envases activos inteligentes, aparatos, biotecnología (antibacterianos, antioxidantes), nuevas químicas (nuevas fórmulas para hacer emulsiones, envoltorios comestibles)…Las patentes son fundamentales para que la investigación termine llegando al mercado de forma viable”.

Patricia Ramos, directora del área de patentes de PONS

Como representante de esa tipología de empresa bien asentada pero que por volumen y competencia precisa de una permanente renovación ha intervenido en El Bruch José Ramón Iglesias, del área de marketing e innovación del grupo CAPSA, cuya marca emblemática es Central Lechera Asturiana. Iglesias ha ratificado al ganadero como “el socio mayoritario de la compañía”. Dentro de las complejidades del mercado español, Iglesias ha destacado la cuota de mercado que hoy día ocupa la marca blanca, o marca de distribución, lo que les obliga a innovar ahora con mayor intensidad, aunque evolucionar siempre ha estado en la filosofía de una empresa que en1970, tres años después de su nacimiento, hizo que la leche pasara de la bolsa a la botella de plástico o que en los 80 lanzó el brick. “Intentamos ser la Coca-Cola de la leche”. En la compañía han apostado por un modelo de innovación 360º, no solo visible para el consumidor, sino también en áreas organizativas y por supuesto tecnológicas. “Aunque el departamento de innovación somos todos, no somos los mejores en casi nada, así que buscamos fuera los socios ideales siempre que nos hace falta”. Según Paco de la Fuente, histórico responsable de prensa de Leche Pascual, la importancia de la innovación ha ganado peso fundamentalmente en los últimos diez años. “Hoy me cuentan que hay consultoras que recomiendan a alguna de las grandes del sector que abandonen el negocio de la leche de vaca porque la rentabilidad real está en otros productos”. Otra empresa de arraigo como Orangina Schweppes se encuentra en una fase que, según Óscar Bolea, del área de innovación de la compañía en España, está basada en identificar particularidades de cada mercado pese a la globalidad intrínseca a una multinacional. "Queremos conocer mucho mejor qué le gusta al consumidor español”.

José Ramón Iglesias, del área de marketing e innovación del grupo CAPSA

Nuevas realidades acarrean nuevos problemas y distintos hábitos. Para su resolución y para dar servicio a tipologías de consumidor que rompen con el tradicional se han puesto en marcha iniciativa como la que propone BuyFresco. Su directora de operaciones, Laura Catalán, explicó ayer que detectaron una oportunidad ante la evidencia de la creciente falta de tiempo de un determinado consumidor al que a su vez le gusta comer sano y bien. “El poco tiempo que tenemos no queremos dedicarlo a cocinar”, afirmó esta joven de 26 años para quien hacen falta más empresas con nuevas ideas. “Confeccionamos cestas personalizadas que enviamos una vez por semana a familias con hijos, parejas o gente que vive sola. Cada cesta incluye los productos y las recetas correspondientes para cocinarlos”. La empresa basa su éxito –acaban de cerrar una ronda de financiación tras distribuir más de 3.000 cestas en 2014- en llegar rápido al cliente y en mantener un trato cercado con él. ¿Los hándicaps? “En España a la gente aún le cuesta confiar en la compra por internet, y más si se trata de comida, pero poco a poco vamos a ir cambiando esa mentalidad".

Laura Catalán, jefa de operaciones de BuyFresco

Jaime Martín es el CEO y socio fundador de Lantern, la consultora de I+D ‘autora’ del estudio Food Revolution, publicado a finales del pasado año. Una amplia reflexión que, en palabras del propio Martín nace con el objetivo de “lanzar una llamada de atención a la industria española ya que, una vez más, nos podemos quedar atrás”. El documento saca a la luz los principales retos del sector agroalimentario desde hoy hasta 2025. “Hay una enorme ola de disrupción que algunos ya están surfeando y que también ha llegado a lo alimentario, un mercado en el que tradicionalmente hemos pensado que cambian menos las cosas”. Además de vaticinar que a este sector llegará también la desintermediación que ya campea en la publicidad (Google), el transporte (Uber) o el turismo (Airnb), Martín ha señalado al consumidor como el gran agente para el cambio. “Tengo malas noticias para las marcas. Gran parte de la publicidad que hacéis vale de poco. Que el consumidor vea la tele no significa nada. Hoy el consumidor está dispuesto a probar cosas nuevas y es mucho más exigente. Hay que redoblar el esfuerzo”.

Junto a los cambios tecnológicos, Food Revolution enfatiza en la importancia de la reconexión con la Naturaleza. “Vivimos en una sociedad postindustrial, estamos un poco perdidos a nivel de nuestra trascendencia y hay muchos que buscan cierto consuelo en al menos comer sano”. Dietas paleolíticas, mayor información sobre el procesado de alimentos, queso sin leche, carne que sabe a carne pero nace de proteínas vegetales más sanas, huertos urbanos, producción local potenciada, etc. Tendencias que tienen, una vez más, un origen mayoritario en Estados Unidos, pero que más allá de modas buscan reinventar y en cierto modo, ‘reventar’ parte de la industria. “Y detrás de estas startups que están diseñando el futuro del sector hay muchos millones; desde la propia Google, hasta Yahoo o Bill Gates”. 

Jaime Martín, CEO y socio fiundador de Lantern

Y es que el hábito irá de la mano de las obligaciones impuestas por la propia evolución del planeta. En 2050 seremos más de 9.000 millones de habitantes, un crecimiento que está haciendo reflexionar a mucha gente “apoyada por la tecnología, que es el viento de cola que nos empuja”. Uno de los grandes retos de la humanidad será administrar los recursos. Según el responsable de Lantern, diremos adiós al agricultor tradicional, que deberá portar Tablet en vez de hoz y al que el Big Data no podrá sonarle a chino. Martín también expuesto comparaciones que hoy suenan disparatadas pero que están a la vuelta de la esquina como la rentabilidad entre generar proteínas con vacas o grillos “en un mundo cada vez más limitado en el que 1.000 millones de asiáticos querrán comer filete de ternera”. “¿Quién nos iba a decir a casi todos nosotros que el pescado crudo formaría parte de nuestra dieta? ¿Por qué no insectos? Habrá que generar proteínas por vías alternativas. No hay vacas suficientes ni animales para alimentar a otros animales de la forma tradicional”.

Orange3 es un ejemplo de cómo negocios tradicionales están reactivándose para no perder ningún tren. Su director general Juan Luis González contó en el debate posterior a las intervenciones programadas como su padre puso la misma cara de sorpresa “cuando le dije que iba a estudiar marketing en el 89 que cuando, años después, le anuncié que volvía al campo”. Aunque González es consciente de las ventajas que supone poder gestionar su empresa “desde un iPad en cualquier lugar del mundo”, ha arrojado un jarro de agua fría a las teorías que anuncian la llegada inminente de nuevos avances a la agricultura. “El campo está muy mal. Da de comer pero muere de hambre por culpa de la gran distribución. Me indigna cuando veo en el supermercado que un litro de agua cuesta un euro y un litro de leche 0,80 céntimos. Pese a todo, nosotros producimos naranjas que saben a naranjas y hemos dado un paso más en imagen de marca o en redes sociales con la primera naranja tuitera”.

Juan Luis González, director general de Orange3

Pesimismo constructivo u optimismo moderado que también encontramos en la aportación de Purificación García Segovia, del departamento de alimentación de la Universidad Politécnica de Valencia, que puso en marcha la empresa Food Design “fundamentalmente para dar trabajo a parte de los alumnos que preparamos para el doctorado y tratar de evitar que se marcharan fuera de España. Es un error hacer innovación abierta solo cuando se necesita en lugar de seguir modelos como el de Google, que se anticipa en sectores en los que ve oportunidades”. La docente se lamentaba de la falta de apoyo contra la que tendrán que luchar la inmensa mayoría de sus alumnos. "Estoy segura que casi todos quieren emprender, pero pocos son los que están dispuestos a llevar a cabo inversiones en un sector como el alimentario cuyo beneficio no es tan inmediato como en otro tipo de tecnologías".

En la línea de ofrecer desde ya nuevas oportunidades se encuentra la propuesta de Orizont, el proyecto puesto en marcha por Sodena (Sociedad de Desarrollo de Navarra). Como explicaban ayer sus responsables, “buscamos esta tipología de startups que aporten nuevas cosas al sector y empresas que las apoyen para formar parte de un programa de aceleración de seis meses en la Ciudad Agroalimentaria de Tudela”. 

 
Facebook  Twitter  MySpace  LinkedIn  Meneame  del.icio.us  Google Bookmarks  RSS  Digg  email
© Novus Innovación Digital, S.L.
Innovaspain.com -@innovaspain- es el portal líder dedicado a la innovación española... [+]