LA ENTREVISTA

José Luis Belinchón, gerente de Innovación Tecnológica en Comunidad de Madrid

JUEVES, 20 DE SEPTIEMBRE DE 2018  
José Luis Belinchón, gerente de Innovación Tecnológica en Comunidad de Madrid
01-DICIEMBRE-2015
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Redacción
@innovaspain

"La Comunidad Madrid es un ejemplo de los grandes beneficios obtenidos a través de la innovación científica y tecnológica"

"Nos hemos olvidado de que la primera misión de la universidad es enseñar, y enseñar bien"

"El modelo MiNT Madrid Inteligente será la base para el desarrollo de la estrategia smart-city de Madrid para la próxima década"

José Luis Belinchón Carmona (Madrid, 1964) es Licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad Complutense de Madrid (UCM), experto universitario en Tecnología de la Energía (UCM y Foro de la Industria Nuclear Española), experto universitario en Análisis y Gestión de la Ciencia y la Tecnología (Universidad Carlos III de Madrid), técnico superior en Prevención de Riesgos Laborales, especialidades de Seguridad en el Trabajo, Higiene Industrial y Ergonomía y Psicosociología Aplicada (Red de Centros de Prevención y Calidad y GECLISA Formación) y Máster Universitario en Prevención de Riesgos Laborales por la Universidad San Pablo-CEU.

Inició sus actividades profesionales como técnico en proyectos de I+D nacionales y europeos en el Departamento de Investigación y Nuevas Tecnologías de Unión Fenosa. Ha sido técnico de investigación en el Instituto de Catálisis y Petroleoquímica del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Coordinador de Proyectos en la empresa Sistemas de Análisis y Aplicaciones de Energías Renovables (SAAR, S.L.), y Gestor de Programas en la Dirección General de Investigación de la Comunidad de Madrid. Ha realizado trabajos de evaluación, selección y seguimiento de proyectos de investigación y desarrollo tecnológico, así como de distintas acciones de fomento de la I+D+i. Es autor de diversas publicaciones científicas publicadas en revistas nacionales e internacionales, y de publicaciones sobre catálisis, energías renovables, I+D y sobre la gestión de la ciencia y la tecnología. Desde 1998 es gerente de Innovación Tecnológica de Dirección General de Universidades e Investigación de la Comunidad de Madrid, desarrollando su actividad principalmente en la dirección de actuaciones vinculadas a la gestión de ciencia y la tecnología, a Planes Regionales de Investigación y a políticas de I+D en la Comunidad de Madrid, así como a gestión de programas y convocatorias públicas de investigación dirigidas tanto a universidades y organismos públicos, como a empresas. Ha intervenido y participado en múltiples proyectos de I+D nacionales y europeos y es miembro de distintos comités de expertos y de grupos de trabajo vinculados a I+D+i.  

¿Cuál es el peso de la innovación en la Comunidad de Madrid y qué porcentaje cabría apuntar a la iniciativa de la Comunidad y cuál al Estado?

La Comunidad de Madrid es la región española que destina el mayor volumen de recursos a actividades de I+D (26,5% de total estatal), lo que supone un 1,75% de su PIB regional, muy superior a la media nacional. Asimismo, concentra el 23,4% del empleo total español en I+D. Por otro lado, los sectores de alta tecnología son responsables de 37,65 % del gasto en I+D madrileño (33,95 % en el caso estatal), y considerando el empleo en servicios de alta tecnología la región de Madrid emplea al 6,6 % del total de ocupados, frente al 2,8% de media nacional. Igualmente, el gasto empresarial en actividades de innovación tecnológica sobre el PIB regional es superior a la media estatal (2,93% frente a 1,38%). En lo que respecta  a producción científica, actividad patentadora, o población con educación superior, entre otros, la Comunidad de Madrid presenta una posición y unos ratios muy superiores a los valores medios del conjunto del Estado.

El hecho de que confluyan las tres administraciones en la capital ¿crea algún  problema o, al revés, ayuda a crear ese ecosistema que parece vital para el desarrollo y el avance de la innovación?

Nuestra comunidad representa un buen ejemplo de los grandes beneficios obtenidos a través de la innovación científica y tecnológica. Madrid es la tercera capital europea por sus funciones metropolitanas, poseyendo los siguientes rasgos comunes a todas ellas: un sistema universitario avanzado, una cultura abierta y emprendedora, una gran concentración de agentes económicos y sociales, un mercado especializado de servicios y una gran capacidad de adaptación al cambio. A lo largo de la historia su condición de Corte y capital del Estado ha potenciado su apertura y cosmopolitismo. La mayor parte de la ciencia española se ha realizado en Madrid durante estos últimos siglos. El legado científico constituye sin duda un rasgo de su identidad cultural. La Comunidad de Madrid se encuentra hoy entre las diez regiones líderes en I+D de Europa y todavía ofrece muchas potencialidades en este terreno. Actualmente su producción científica sigue siendo la mayor de España, atrayendo cada día más a los jóvenes.

De todos los proyectos en marcha en la Comunidad, ¿cuáles destacaría?

Haría mención y especial énfasis en dos actuaciones puestas en marcha hace algunos años, pero que siguen siendo un referente a nivel regional, nacional y europeo, como son el del Programa IMDEA, (Institutos madrileños de estudios avanzados) y los Programas de actividades de I+D entre grupos de investigación.

Los Institutos IMDEA están constituidos por 7 fundaciones, independientes entre sí, creados por la Comunidad de Madrid con el objetivo de dotar a la región con centros de investigación de excelencia y reconocimiento internacional en áreas estratégicas para la misma. Las distintas ramas de investigación en las que se enmarcan sus actividades son: Agua, Alimentación, Energía, Materiales, Nanociencia, Networks y Software. Las 7 fundaciones fueron constituidas en 2006, iniciando su actividad a lo largo de 2007, y en la actualidad todas ellos disponen ya de sedes propias en las que realizar sus actividades de forma estable.

Por otro lado, los Programas de actividades de I+D se llevan a cabo entre grupos de investigación de dos o más instituciones de la Comunidad de Madrid (Universidades, OPIS, Hospitales, y Fundaciones) con un esquema de investigación cooperativa promoviendo la interdisciplinariedad, la concentración de recursos en torno a objetivos comunes, la creación de pequeños consorcios regionales con capacidad de gestión, en los que se integran investigadores y empresas relacionados en un esquema que promueve la eficiencia en el uso de recursos, la planificación estratégica, la captación de recursos humanos y la mayor visibilidad de las capacidades regionales . A estos consorcios se asocian asimismo grupos de investigación nacionales y de otros países que quieran colaborar con ellos.

En innovaspain.com dedicamos una sección a la difusión de la enseñanza  sobre el tema innovador entre menores de 16 años. ¿En qué momento se encuentra el proyecto para llevar a los colegios estudios de programación, y el anterior proyecto de los institutos tecnológicos?

Los proyectos a los que se hace referencia son algunos de los múltiples proyectos puestos en marcha y que se dirigen a los centros educativos. Entre ellos, se podrían mencionar los Proyectos de Innovación Tecnológica, dirigidos a utilizar las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) para mejorar la calidad de la enseñanza en los centros educativos. Para este objetivo, 17 centros obtuvieron ayudas en una primera convocatoria celebrada en 2014. Por otro parte, a través de la Red de Formación del Profesorado se organizan iniciativas formativas para cubrir los más novedosos desarrollos tecnológicos implantados en los 15 Institutos de Innovación Tecnológica. Los Institutos de Innovación Tecnológica se implantaron de forma experimental en el curso académico 2010-2011, con el objeto de contribuir a la mejora de los resultados académicos de los escolares madrileños a través de la enseñanza digital en las clases. Con ello, se utiliza las TIC como recurso didáctico preferente para la impartición de los contenidos de diversas asignaturas que componen el currículo.

Por otra parte, con la puesta en marcha de la LOMCE,  Ley Orgánica 8/2013,  para la mejora de la calidad educativa, en el curso que se inicia, 2015-2016, se impartirá por primera vez en primer y tercer curso de la ESO la asignatura de Tecnología, Programación y Robótica, materia específica en el bloque de asignaturas de libre configuración autonómica. Para el curso 2016-2017, esta asignatura se impartirá igualmente en segundo curso de la ESO, y en cuarto curso los alumnos deberán cursar la asignatura de Tecnología,  materia de opción del bloque de asignaturas troncales.

¿Podemos calificar a Madrid como una “smart-city”, o todavía queda camino por recorrer para lograr un nivel adecuado? ¿Qué le falta? ¿Cuál es el modelo, si es que lo hay, a seguir?

Las diez dimensiones clave a la hora de determinar qué es una smart-city son: gobernanza, gestión pública, planificación urbana, tecnología, medio ambiente, proyección internacional, cohesión social, movilidad y transporte, capital humano, y economía. Lo dispar de este decálogo hace que no exista una ciudad perfecta, ya que cada una cuenta con unas peculiaridades diferenciadas. Por ejemplo, Nueva York, líder de la clasificación, destaca por la gestión pública, los habitantes y la economía pero en contra, decae sensiblemente en la cohesión social.

La escuela de negocios IESE, siguiendo el decálogo anterior, ha medido el potencial inteligente de las principales urbes del planeta, y Tokio, Londres y Nueva York ocupan los primeros puestos en este índice. En España, Barcelona es la ciudad con una mejor progresión. Madrid destaca por el uso del transporte público, siendo éste de un 40%. Valencia es la urbe con mayor cohesión social, y Sevilla destaca por su planeamiento urbano.

En 2014 se puso en marcha en Madrid el modelo MiNT, Madrid Inteligente para la gestión integral de los servicios urbanos. El modelo MiNT Madrid Inteligente será la base para el desarrollo de la estrategia smart-city de Madrid para la próxima década. La plataforma dará soporte a la gestión de los contratos integrales de servicios urbanos del área de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid.

Otro ejemplo de actuación de Madrid en este ámbito es el Centro Integrado de Seguridad y Emergencias  (CISEM),  que coordina y organiza cuerpos como la Policía o el Samur y ha conseguido unos tiempos de respuesta inferiores a los 8 minutos. Algo parecido ocurre con los centros de control de movilidad encargados de medir la afluencia de tráfico en tiempo real (tanto en la M-30 como dentro de la ciudad). Para ello utilizan sensores enterrados que cuentan el número de coches que pasan por cada una de las calles.

¿Qué presupuesto destina la Comunidad a innovación? ¿Cree que hace falta más presupuesto o hace falta más gestión?

La Comunidad de Madrid lideró en el año 2013 el gasto autonómico en innovación tecnológica con 4.470 millones de euros, lo que supone un 33% del total nacional. Desde el Gobierno regional se apuesta por entornos creados en parques científicos y tecnológicos, ecosistema para estimular, fomentar y gestionar  la transferencia de conocimiento entre universidades, IMDEA´s, otras instituciones de I+D y empresas y mercados.

Este es un esfuerzo concreto que va en la dirección de generar políticas que, por un lado, incrementen la productividad de nuestros sectores competitivos, pero más importante todavía, que deriven  nuestra economía hacia una transformación de su matriz productiva, caracterizada tanto por nuevos productos y procesos innovadores, y cada vez más intensivos en conocimiento. En definitiva, sectores de mayor valor añadido, y de un mayor contenido tecnológico y de conocimiento.

¿Están las universidades a la altura de las necesidades innovadoras del país? ¿Qué deberían  mejorar?

En este aspecto, nos hemos olvidado que la primera misión de la universidad es enseñar, y enseñar bien. Y para eso no es necesario mantener universidades muy caras, puesto que no todas tienen que ser como la universidad de Harvard.

En las últimas décadas  lo peor en las universidades ha sido la calidad decreciente de la educación universitaria, no así las actividades de investigación ni los estudios de postgrado. En este sentido los cursos a través de internet deberían tener un impacto en la organización de nuestras universidades.

Por otro lado, la estrategia internacional debe convertirse en un elemento clave en el proceso de redefinición universitaria. Aquí se incluye la presencia en las redes internacionales de investigación, que importan como una redefinición de la movilidad de estudiantes y capacidad de graduarse con esa movilidad.

Asimismo,  la innovación que debe producir la universidad debe producirse  no solo en ciencias y en ciencias aplicadas, sino también se debería apoyar más la investigación en humanidades y ciencias sociales.

Sabemos que la formación es la clave del avance científico. El apoyo al talento investigador con una investigación de calidad y la educación de excelencia sólo se consiguen con la dotación de recursos económicos, el dinamismo de la administración pública y las instituciones, así como la consolidación de la carrera investigadora como garantía de desarrollo de un país.

 

 
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