Dirigido por el profesor Josep Vidal, investigador del Departamento de Teoría del Señal y Comunicaciones de la UPC, el proyecto tiene una financiación de un millón y medio de euros para estudiar la viabilidad económica y tecnológica de introducir la telefonía móvil 3G en zonas remotas y en entornos al aire libre, como las cuencas de los ríos Napo y Putumayo, afluentes del Amazonas, en el corazón de la selva peruana.
El desarrollo del proyecto, que finalizará en agosto de 2015, consta de tres fases: la primera, en la que se encuentra actualmente, consiste en elaborar los modelos de viabilidad de negocio; la segunda, en desplegar la tecnología necesaria para garantizar el acceso a la red y aumentar, paralelamente, la capacidad de las redes de transporte basadas en tecnologías Wi-Fi o por satélite, según cada caso; la tercera, en verificar el funcionamiento de las redes de telefonía con la instalación de una plataforma conectada a la red troncal de Telefónica en Perú. La plataforma piloto conectaría en la red, inicialmente, cuatro de las 20 poblaciones de esta parte de la selva.
El reto del proyecto es ofrecer servicios 3G a puntos lejanos, poco accesibles y en un entorno de pocos recursos económicos mediante unos dispositivos económicos, llamados femtoceldas, que funcionarían como mini estaciones base.
A pesar de que hay pocos canales y escasa potencia, estos dispositivos, similares a los routers, son muy útiles para entornos como la selva, donde la señal no se encuentra con los mismos obstáculos que en entornos urbanos. Además, como consumen muy poco y tienen capacidades autoorganizativas, no requieren personal técnico para hacerlos operativos.